13 de noviembre de 2009

COMO RECUPERAR SU PODER PERSONAL


Por Bertha Vasconcelos

Nacemos con poder, el cual no tiene que ver con la motivación de poder. No es el poder que usan los dirigentes políticos, las personas adineradas, inclusive líderes espirituales como el Dalai Lama o la Madre Teresa. El poder personal es intrínseco y podemos hacer uso de él cuando deseemos. Un recién nacido sabe que tiene poder y es amado simplemente por existir, no por sus logros, sus atributos físicos o sus posesiones. Esta sensación de poder y ser amado incondicionalmente se va perdiendo conforme se establece el condicionamiento familiar, social y cultural. El poder personal se va cediendo a nuestros amados padres, después a nuestros hermanos, a los maestros, a los compañeros, a los amigos, a las parejas, al jefe, a los hijos, a los medios de comunicación, a las organizaciones políticas o religiosas, y en ocasiones, inclusive cedemos nuestro poder a extraños.

Ceder el poder vuelve a una persona susceptible a la aprobación o reconocimiento de los demás, a lo que dicen o hacen. Esto la convierte en una persona reactiva ante las circunstancias, es decir, reacciona, que resulta contrario a la proactividad. Viktor Frankl, fundador de la logoterapia y autor del asombroso libro “El Hombre en Busca del Sentido,” nos ha enseñado que nosotros mismos tenemos el poder para elegir cómo reaccionaremos ante los eventos de la vida. Basado en la obra de Frankl, Stephen Covey establece el ser proactivo, como el primero de “Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva.”

Recuperar el poder personal promueve y expedita el crecimiento de una persona. Además de los 7 hábitos, considero que hay otras formas muy sencillas de recuperarlo como las siguientes, y que además, conforman los pilares de una vida sana y exitosa:
a) Escucharse
b) Establecer límites sanos
c) Dejar ir
d) Cerrar círculos

Escucharse

Las personas no se escuchan a sí mismas, más bien escuchan a los demás para tomar decisiones. Carl Jung lo expone de la siguiente manera: “La voz interior es reemplazada entonces por la voz de la sociedad y de sus conveniencias.” También sucede que las personas no se escuchan antes de responder, a pesar de sentir molestia o ansiedad, manifestadas como un vuelco en el estómago.

En un proceso de crecimiento o toma de consciencia, las personas se dan cuenta que de haberse escuchado las cosas serían diferentes, que de haber confiado en su propia intuición, su vida hoy sería diferente. Que de haber tomado sus propias decisiones, habrían vivido su vida diferente. Hay personas que se casaron o se divorciaron por lo que la familia opinó, y otros muchos eligieron su carrera basados en la presión o ideal familiar. Escucharse permite también dejar de “escuchar” el contenido de creencias erróneas generalizadas e introyectadas (los valores y las normas de los padres y la sociedad "tragados" inconscientemente y aceptados como propios), que finalmente no son de la persona.

Considero que es valioso y necesario consultar opiniones expertas y de los seres queridos para tomar decisiones importantes o que afecten a otros, lo cual correspondería a la fase de recolectar información, al investigar, preguntar y leer antes de tomar una decisión relevante, pero al final, hay que preguntarse a sí mismo: ¿qué quiero yo, qué deseo yo y qué necesito yo? Escuche también los mensajes de su cuerpo, ya que los malestares le están diciendo algo de usted mismo.

Cada persona alberga en su interior una sabiduría extraordinaria por lo que ella sabe mejor que nadie lo que necesita. Darse cuenta de ello es el más profundo reconocimiento que un ser humano pueda tener, y con ello recupera su poder intrínseco. Finalmente, cuando las personas aprenden a escucharse a sí mismas, les es más fácil tomar decisiones, asumir sus consecuencias, además resultan más acertadas, difícilmente se arrepentirán y no habrá resentimientos hacia los padres, la pareja u otros.

Establecer límites sanos

Un límite se entiende como un borde que nos define como un ser separado de los demás. Anne Katherine, autora del libro “Donde Termino Yo, Empiezas Tu”, explica que los límites emocionales dan orden a nuestra vida, determinan cómo nos tratarán los demás y nos indican cómo actuar ante ellos. Fijar nuestros límites permite dejar claro a los demás nuestro espacio personal, ya sea físico o psicológico.

La extensión de los límites que hayamos establecido con nuestros padres perduran en la edad adulta, es la forma como nos fusionamos con ellos lo cual repercutirá en nuestras relaciones posteriores, por lo que será necesario redefinirlos en su oportunidad para poder diferenciarnos de los demás. Será entonces necesario redefinir los límites primeramente con los padres, posteriormente con las parejas, hijos o jefes, a fin de establecer relaciones más sanas y placenteras.

Fritz Perls, creador de la terapia de la Gestalt, lo ha puesto en hermosas palabras al decir:

“Yo hago lo mío y tu haces lo tuyo.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.
Y tu no estás en este mundo para llenar las mías.
Tú eres tú y yo soy yo.
Y si por casualidad nos encontramos es hermoso.
Si no, no puede remediarse.”

Cerrar círculos
Los círculos son los eventos, la vida y los procesos de una persona, los cuales tienden a cerrarse y formar un todo. Los círculos incompletos impiden iniciar nuevos círculos debido a la energía que absorben y por eso se recomienda cerrar todos los asuntos inconclusos posibles. Los círculos abiertos se convierten en el pesado equipaje que se carga en el viaje de la vida, los cuales al cerrarse, liberan energía y aligeran la carga, favoreciendo la paz interior al deshacerse de las ataduras del pasado.

Algunos ejemplos de círculos abiertos son las separaciones, rupturas, muertes, estudios inconclusos, pleitos, rencores, pendientes pospuestos, metas o compromisos no cumplidos, etc. Usted mismo puede realizar sus propios cierres conscientemente, y si no ha elaborado duelos de hace muchos años, recurra a un profesional. No se detenga por alguna mala experiencia que haya tenido en el pasado con algún psicólogo o psiquiatra. Busque un terapeuta con el cual se sienta cómodo y lo considere profesional y ético. Debido a mi trabajo, la psicoterapia me es obligada, y aunque yo misma tuve una mala experiencia en el pasado, eso no me impidió seguir buscando hasta encontrar al terapeuta correcto.

Deshágase de paradigmas obsoletos y limitantes, no sea usted una de esas personas que cargan eventos dolorosos sin elaborar por una gran cantidad de años, y hasta mueren con ellos, sin imaginar su repercusión en los eventos presentes y en sus relaciones, lo cual les induce irremediablemente a enfermedades y dolencias físicas.

Dejar ir
Un acto sencillo para recuperar el poder es dejar ir, que se define como el acto de concentrar la energía únicamente en aquello que está en nuestro poder y responsabilidad controlar: nosotros mismos.

Si se desea avanzar más rápido hacia el bienestar, se hace imprescindible dejar ir:

1. Creencias erróneas, negativas, limitantes, obsoletas, inútiles, introyectadas.
2. Emociones irracionales (culpa, ansiedad, angustia, resentimiento, depresión).
3. Preocupación exagerada por los demás y en las cosas que no se pueden controlar.
4. El pasado y los errores pasados.

Revertir la atención, enfocada en la conducta, pensamientos y emociones de los demás, hacia uno mismo, es tan simple como reemplazar el ¿Qué siente él/ella?, por un ¿Qué siento yo?; o el ¿Qué habrá pensado de mi?, por un ¿Qué pienso yo de mi en esta situación? La fórmula es identificar lo que usted quiere y necesita para ser feliz, de esa forma podrá hacer felices a sus seres queridos y apreciar a la gente con la cual trabaja.

Dejar ir significa desapego, que es el proceso de aprender a ver las cosas objetivamente y a “desengancharse” emocionalmente de los patrones autodestructivos, de las situaciones y de las personas, incluyendo a los seres queridos. Cierre todos sus círculos abiertos y suelte.

Recuerde, usted es la causa que crea su propia vida y circunstancias. No espere a liberarse de lo que le está impidiendo gozar la vida con alegría y paz interna.

La foto es de la obra "Rompiendo Círculos" de Remedios Varo.

1 comentario:

Melba Grullón Ubiñas dijo...

Excelente! Gracias por compartirlo.

http://melbagrullon.blogspot.com/