RECIPROCIDAD: LA BASE DE LAS RELACIONES SANAS
Por Bertha Vasconcelos Hace unos días encontré una frase que me recordó este tema: "No se ruega atención, amor, amistad ni cariño" . Si deseamos que nuestras relaciones sean sanas, seguras y honestas, es fundamental entender que, ante todo, necesitan ser recíprocas. La reciprocidad no es un concepto que yo haya inventado; sin embargo, es algo que comprendí a profundidad hace algunos años. De haberlo aprendido antes, me habría ahorrado muchos "tragos amargos". Entenderla ayuda a evitar desilusiones y traiciones innecesarias, pues permite modular nuestras expectativas y aplicar una dosis sana de cautela al iniciar cualquier relación. Toda relación es de dos: cada uno tiene el 50% de la responsabilidad de cultivarla. Esto aplica incluso en encuentros casuales o comerciales, donde la reciprocidad mínima se manifiesta en el respeto mutuo. Reciprocidad en la amistad Veamos dos casos. Primero, esa amiga que quizá no llama diario, pero está presente en los momentos difícile...