30 de agosto de 2022

¿ENAMORADO DEL AMOR?

Bertha Vasconcelos
www.berthavasconcelos.com



Se me ocurrió hablar sobre este tema porque es más común de lo que imaginamos. No solo adolescentes y jóvenes están enamorados del amor, sino adultos y los mayores perpetúan este estado. Como humanidad necesitamos aprender más acerca del amor, y no solamente del amor romántico, sino del amor universal, pero ese es tema de otro artículo. Tan fascinante es el tema que poetas, escritores, investigadores, psicólogos, psiquiatras, guionistas, etc. han hablado y ahondado en éste incontables ocasiones. Estarán de acuerdo conmigo que el amor y el dinero han movido al mundo desde tiempos inmemoriales.

Estamos en el siglo XXI y es un tiempo en el cual es indispensable elegir adecuadamente a una pareja, así como aprender a amar sin controlar ni desear cambiar al otro. 

Cuando leas lo siguiente te sorprenderás, pero también te explicarás muchas cosas. James Hollis, autor del libro The Eden Project -In Search of the Magical Other, desde una interesante perspectiva jungiana, establece que buscar el amor de pareja implica sentir fascinación por el Otro. Una idea afectiva inunda y posee nuestra conciencia, por ello cuando uno se enamora se obsesiona con el Otro. El motivo es recuperar el paraíso perdido de la niñez y continuar la relación mística con los cuidadores primarios. Representa una identificación proyectiva con los deseos del corazón que funde las barreras entre yo y el Otro, tal como se vivió cuando se era un bebé. 

En otras palabras, el anhelo de enamorarse surge de la remembranza y añoranza de ese amor mágico que sentimos cuando éramos unos bebés fundiéndonos completamente con nuestros padres. Por ello, es importante como adultos estar consciente de esto.

Aprender a Amar

Para aprender a amar es preciso recordar que existe una condición: Aceptar plenamente que el amor ideal no existe y que no hay relación amorosa sin conflictos que resolver. Cuando estamos enamorados del amor, creamos expectativas poco realistas de lo que es una relación amorosa y lo que debía ser nuestra pareja. Significa que aun pensamos con nuestras mentes infantiles inundadas hasta el cansancio de esas maravillosas historias con finales felices, y de esas parejas idealmente perfectas de los cuentos de hadas, de la televisión y el cine. Tal vez idealizamos a alguna pareja de la familia. Eso, además del anhelo por encontrar la fusión que sentimos con nuestros progenitores a tierna edad donde no había barreras entre el yo y el Otro.  

Al estar enamorado del amor, le inventamos a nuestra pareja virtudes, cualidades y aspectos de personalidad que no poseen, creando nuestra propia fantasía de que esa persona es la ideal para nosotros. Sucumbimos fatalmente a vivir en la fantasía, poniendo mucho más a la relación que el otro, esforzándonos para que esa persona se convierta en ese modelo ideal que fabricamos derivado de nuestras necesidades afectivas inconscientes. Ponemos todas nuestras esperanzas para que esa persona sea lo que imaginamos, lo que deseamos y la que nos hará felices. Así depositamos en ésta una gran carga de la responsabilidad de nuestra propia felicidad, que le será simplemente imposible cumplir, porque en realidad somos nosotros mismos los que nos hacemos felices o infelices. Para crecer, es primordial tomar responsabilidad consciente de ello. 

La consecuencia más problemática de este acto, es que una persona podría pasar toda su vida buscando al ideal. Puede tomar varios rumbos: Vivir insatisfecho con su pareja eternamente, o tener múltiples relaciones, o no comprometerse realmente, o bien, podría detenerse a reflexionar, hacer introspección y analizar sin miedo su anhelo insatisfecho.  

Expectativas Poco Realistas Acerca del Amor y la Pareja

Paul Wright, de la Universidad de North Dakota, encontró que la relación de pareja se diferencia de varias maneras de la relación de amistad. La primera es vista mayormente dominada por reglas sociales y expectativas.

Pero, ¿por qué nos hacemos altas expectativas y poco realistas acerca del amor y la pareja?, ¿por qué creamos en nuestra mente una pareja ideal, que supera toda ciencia ficción y cuentos de hadas más creativos? 

Nuestra sociedad nos enseñó a pensar en términos de bueno o malo, todo o nada. Esto quiere decir, que idealizamos a las personas, por lo tanto las justificamos. Pero cuando hace algo que no nos gusta las juzgamos y las satanizamos, llámese hijo, padre, madre, pareja, jefe. Cuando pensamos de esa forma, totalizamos, tendemos a idealizar y a satanizar a las personas. No somos buenos o malos, sino buenos y malos. Resulta que todos los seres humanos tenemos una sombra que puede llegar a ser muy obscura, porque contiene todo aquello que no nos gusta o no aceptamos de nosotros mismos. Esa sombra siempre nos acompaña a pesar de no verla.

De no aceptarte por completo, con sombra y luz, tampoco puedes aceptar al otro, y recurres a tu fantasía idealizada. Para dejar de totalizar es preciso comprender. Creer que se tiene la verdad absoluta y que la opinión propia es la única válida, sin empatizar con el otro, es un rasgo narcisista. Esta conducta dificultará llegar a acuerdos, lo que es indispensable en toda relación de pareja para que ésta funcione.  

Entonces buscas en el otro lo que no puedes amar en ti mismo, o buscas a ese padre y/o madre amoroso o abusivo. Amas lo que no fue amado por tus antepasados dentro de ambas familias, paterna y materna, para sanar la falta de amor incondicional. O buscas lo que no encontraste en tu familia de origen. 

Si amas a alguien, pero no te gustan sus defectos ni lo que hace, entonces no amas a esa persona, porque internamente deseas con todas tus fuerzas que cambie para amoldarse a tu fantasía idealizada, porque aún no has logrado aceptarte y amarte tal como eres. El trabajo está en ti. Tu pones el cien por ciento del cincuenta por ciento que te corresponde. Y si el otro no quiere, déjalo ir, porque no podemos obligar a nadie que nos ame. Esto no aplica si vives una relación de violencia física u abuso emocional severo, no existe justificación y debes poner fin a la violencia. ¿Existe o no la voluntad sincera de ambas partes para sanar la relación? La infidelidad restregada a los ojos del otro/a, ataques violentos de celotipia, mentiras, estafas, falta de manejo de la ira, chantaje emocional, son solo algunos tipos de abuso psicológico que merecen tu atención. Permitirlo exige trabajo interno por hacer. 

El Cambio es Interno

A fin de que la consciencia del ser humano se amplíe vivimos contrastes. Hace algunos años que asistí a una conferencia que resume lo que deseo transmitir. El conferencista nos dijo que existen eventos en nuestras vidas, lo que llamó la “noche negra del alma”, que es el momento en que tocamos fondo, examinamos nuestra vida, se desestructura el ego y se cae al piso. En ese momento, se abre la mente y cambiamos creencias falsas. Dijo también que el ser humano se equivoca para producir dolor, así entonces pueda reflexionar para cambiar. Si no lo vemos primero afuera, no lo veremos en nosotros mismos. Esta es la razón por la que llegan ciertas personas a nuestras vidas, para poder “vernos.” Cómo saber que es la armonía si no hemos vivido la inarmonía.
Entonces puedes verte a ti mismo y también a tu propia sombra.

Muchas veces he escrito que el cambio primero es interno, porque el cambio interior cambia nuestro exterior. La frase: “Yo cambo y todo cambia” encierra una gran verdad. Ver http://www.psicologiaycoaching.com/2014/08/el-cambio-requerido-primero-es-interno.html 

Amarse a Sí Mismo

El proceso para llegar a aceptar que todas las personas tenemos virtudes y defectos puede ser muy largo, y a veces, doloroso. Y el primer paso será reconocer en uno mismo esa sombra, aterradora, obscura, tenebrosa que se oculta en nuestro interior. Por tanto tiempo ha estado ahí sumergida en un pozo invisible que no podíamos y/o queríamos asomarnos a ver. Nos daba miedo reconocer y admitir que ésa también es parte de nuestro ser. Cuando estamos listos se atisba, se asoma para que podamos verla sin desfallecer. Apenas vemos una partecita, como la punta del iceberg porque oculta mucho más de lo que apenas podamos imaginar. Soy malo y soy bueno, tengo virtudes y defectos, bajos instintos y elevados ideales, fortalezas y debilidades, inseguridades y seguridad, amor y odio, rencor y ternura. 
   
El segundo paso es aceptarla y aprender a amarla también, porque de alguna manera busca ser iluminada por nuestro propio amor. El tercer paso es perdonarte por todo. La consecuencia será el amor incondicional a nuestro ser completo. Dejarás de etiquetarte, insultarte, degradarte, permitir que te sobajen y falten al respeto. Porque no es el otro el que cambia, eres tu, porque al amarte te fortaleces, y solo entonces podrás poner límites y enseñar a las personas cómo deseas que te traten, sin necesidad de que uses la violencia,  sin huir, sin evadir, sin gritos o insultos. 

Cuando te des cuenta que es a ti a quien debes amar primero, que eres tú el que busca y encuentra la felicidad en diversas áreas de su vida y no solo en la relación de pareja, fortalece su verdadero ser y encuentra un propósito que de significado a su vida sin recurrir a fantasías.

Entonces llegarás a sanar las heridas de tu ser interno, proceso que involucra aceptar a los demás, empezando por tus padres, como buenos y malos, a fin de perdonarles por no haber sido los padres que deseabas. ¿Quieres ser aceptado cómo eres? Primero acéptate tu mismo.

¿Estás enamorado del amor? ¿Deseas continuar buscando a la persona que te permita encontrar a ese progenitor amoroso o abusivo, o lo que no se amó o no encontraste en tu familia de origen?  O ¿prefieres aceptar en ti mismo todo lo que eres incluyendo tu sombra? Y muy probablemente, dejes de buscar al ideal que no existe. Si tu pareja no hace peligrar tu integridad física y/o la de tus hijos, cobrará una nueva perspectiva para la nueva persona que eres y juntos podrán ser compañeros en el viaje de la vida, sin necesidad de controlar al otro y compartiendo abiertamente tus sueños, sin crear un mundo aparte. 

4 de agosto de 2022

EL NECESARIO PROCESO DE DUELO

Bertha Vasconcelos

www.berthavasconcelos.com

 

Foto de RODNAE Productions

Por más que quisiera no puedo evitar sentir el duelo. Y es que nadie, si quiere mantenerse sano mentalmente, debía evadir este proceso doloroso.

En el mes de mayo del 2016 perdí a una persona muy especial, y escribí un artículo intitulado LA MUERTE NO EXISTE. Y como la vida es una rueda de la fortuna, acabo de perder a otra gran amiga y una maravillosa vecina.

Cuando recién me enteré en ambos casos, caí en el shock inicial y la fase de negación del proceso de duelo. Fue inesperado, pero “si estaban bien cuando hablamos o la vi unos días antes.” La negación nos dice: “No puedo creerlo, simplemente, aun no lo asimilo. Se me hace irreal y quisiera que solo fuese un mal sueño.” Hoy sé que se fueron, pero aun extraño mucho su voz y sonrisas. Cada vez que paso por la casa de mi vecina, pienso “Ya nada aquí es igual sin ella.”

Al pensar y sentir el duelo, deseo escribir sobre éste para todas las personas que han perdido o perderán a alguien en su vida. Pero también los duelos sobrevienen por cualquier tipo de pérdida.

Muchas personas que me consultan por ansiedad y/o depresión traen consigo más de un duelo inconcluso. No se han percatado que las pérdidas a lo largo de la vida ocasionan duelos que representan círculos abiertos hasta que no lleguen a completarlos, lo que forzosamente implicará la aceptación de la pérdida. Muchas personas sufren de ataques de ansiedad o depresión severa, debido a duelos que no se completaron. Con frecuencia las personas arrastran duelos no resueltos desde su infancia, que se agregan a las pérdidas posteriores.  Estas personas viven con melancolía, sin llegar a sentirse realmente felices.

Si las personas supieran que todas las pérdidas generan un duelo, podrían reconocer y aceptar las emociones que sienten sin reprimirlas o evitarlas.

El duelo por consiguiente produce dolor emocional que sana con el tiempo, con ayuda de las lágrimas. De saberlo, espero les será más fácil permitirse llorar sin avergonzarse. Lo que más tortura es no haberle dicho a la persona lo mucho que la amábamos. Toda clase de emociones se aglutinan, enojo, tristeza, nostalgia, dolor, ansiedad y angustia.  

Si todas las personas supieran que los duelos no se pueden evitar, pero qué si se pueden perpetuar toda una vida, acudirían a un especialista lo antes posible. Si pasan 2 meses y las personas se sienten rebasadas por las emociones, imposibilitadas de llegar a la aceptación por sí mismos, debían acudir a un profesional de la salud.   

Nuestros abuelos y padres no sabían nada de la Tanatología, por lo tanto, ante una pérdida no sabían cómo apoyarnos. Las personas morían y los demás debían aceptarlo, sin llorar, sin reclamos ni quejas. Algunas otras trataban de olvidar al ser querido difunto hasta desaparecerlo de su vida, de tal forma, que no se les podía hablar de esa persona. Tal vez rumiaban su muerte a solas, en la obscuridad de la noche cuando creían que nadie les escuchaba. Y ¿qué sucedió con estas personas? Terminaron con problemas cardíacos o pulmonares.

Como profesional de la salud, ahora estoy convencida que el evitar enfrentar una pérdida únicamente llevará a la enfermedad (depresión, ansiedad), tal vez física también, manifestándose con problemas serios de salud.


 Foto de Mike Greer

EL PROCESO DE DUELO (Tomado de Manejo de emociones en la Mujer, Bertha Vasconcelos, Editorial Trillas)

Muchas personas ignoran que a toda pérdida sobreviene naturalmente un duelo, el cual requerirá ser elaborado de manera completa para que la persona se sienta mejor y recupere su bienestar emocional. De lo contrario, podría desarrollarse una depresión con la sensación de malestar por varios años más. La percepción de pérdida puede darse desde el extravío de un objeto valorado hasta la muerte de un ser querido, pasando por cualquier tipo de pérdida, como un sueño, una relación, el trabajo, la salud, una amistad, una mascota, dinero, un nivel o estilo de vida, cambio de residencia, etc.  

Algunas personas en proceso de duelo presentan síntomas que son característicos de la depresión, como los sentimientos de tristeza, insomnio, falta de apetito, pérdida de peso, entre otros. Sin embargo, no se puede diagnosticar un trastorno depresivo mayor a menos que estos síntomas se mantengan por más de dos meses después de la pérdida y presente síntomas que no son propios del duelo normal, como deseos de morir, deterioro laboral, letargo u otro que impida a la persona realizar sus actividades de manera normal. Por ello, es importante diferenciar la reacción natural del duelo a la depresión mayor.

El duelo es un proceso, por lo que no se le puede apresurar; su duración y expresión dependerá de las diferencias culturales. Los familiares y amigos necesitan saber lo anterior para tener paciencia y comprender a la persona afligida hasta la resolución de su duelo. He sabido de personas que se les dificulta aceptar las reacciones de duelo de miembros de su familia, como si éstas fuesen signo de debilidad o se fingieran para llamar la atención. A ellas les recuerdo que a toda pérdida naturalmente sobreviene un duelo. Los dolientes requieren empatía y compasión para que puedan elaborar su duelo de manera completa, y debido a la falta de éstas dentro de una cultura hedonista y vacía como la que vivimos es que tantas personas no encuentran las circunstancias para lograrlo. Desgraciadamente, el no elaborar duelos completos puede conducir más fácilmente a sufrir depresión, que se prolonga en el tiempo, o bien, a elaborar el duelo después de varios años. Me alegra que hoy en día la tanatología haya cobrado tanta atención y difusión a fin de ayudar a los dolientes. El bienestar emocional y la salud mental requieren que elaboremos nuestros duelos de manera completa, por lo que considero que la tanatología se convierte en una buena medida de prevención de enfermedades mentales, como la ansiedad y la depresión.   

Para Isa Fonnegra de Jaramillo el duelo es “un proceso activo (y no un estado) de adaptación ante la pérdida de un ser amado, u objeto o un evento significativo, que involucra las reacciones de tipo físico, emocional, familiar, conductual, social y espiritual que se presentan como respuesta a él (p. 165).” Elaborar el duelo describe las acciones después de la muerte o pérdida que el doliente emprende de manera responsable y a voluntad. Para Judith Viorst, las pérdidas son parte de la vida, y son necesarias para vivir y crecer. No hay forma de evitarlas, mientras estemos vivos experimentaremos pérdidas de toda índole.

La muerte de un ser querido es un evento muy estresante para el que lo vive, y conlleva sentir una mezcla de diversas emociones en el doliente, difíciles de aislar y asimilar. En la mayoría de los casos, es experimentada por el sobreviviente como un abandono, quien puede sentirse culpable o avergonzado por sentirse abandonado. Aunque he comprobado personalmente y como profesional, basada en literatura, que el enojarse con el ser querido que se ha ido, mueve un duelo añejo hacia la aceptación final. No se espante, ya he hablado mucho en este blog acerca de la emoción del enojo como una emoción racional y funcional (que no llega a la hostilidad). Me refiero a poder preguntarle a ese ser amado en tono de reclamo: “¿Por qué te fuiste?” “¿Por qué me dejaste solo(a)?”

FASES DEL DUELO (Tomado de Manejo de emociones en la Mujer, Bertha Vasconcelos)

Las etapas del proceso de duelo que fueron observadas por la Dra. Kübler-Ross y explicadas por Jaramillo:

  1.  Negación. Reacción inicial de shock e incredulidad que responde a la afirmación: “No puede ser” “Quizá sea un error” “No me puede ocurrir a mí” “No puedo creerlo”
  2.  Enojo. Ira y/o irritabilidad que denota inconformidad: “¿Por qué a mí?” Simplemente se puede sentir intolerante e impaciente antes ciertas personas o situaciones.
  3. Tristeza y depresión. Se da cuando la persona comienza a aceptar que no hay forma de cambiar la situación.
  4. Negociación. Negociar con Dios o la vida. Algunos le llaman regatear por el término en inglés “Bargaining.” Se empieza a ver lo positivo, las ganancias o la luz al final del túnel.
  5.  Aceptación pacífica. Finalmente se acepta la pérdida por completo y se puede comenzar una nueva vida.

Dichas etapas no necesariamente transcurren en el mismo orden, sin embargo, están presentes durante todo proceso de duelo. Digamos que pueden empalmarse unas con otras hasta su resolución.

Según los doctores Lazarus, la tristeza surge cuando la persona deja de negar o protestar por la perdida, y finalmente la acepta o se resigna. Sin embargo, establecen una sutil diferencia entre la aceptación y la resignación. Resignarse es reconocer la pérdida, pero con renuencia, mientras que aceptarla sería llegar a un acuerdo con ella que le permitirá dejar de sentirse enormemente acongojada.  

Cuando una persona enfrenta una pérdida irreparable usualmente no la acepta, luchará para recuperar lo perdido y experimentará “una mezcla de enojo, ansiedad, culpabilidad y a veces vergüenza, envidia, celos y esperanza, [que] son las emociones principales de la protesta (Lazarus y Lazarus, 2000, p. 108).” A fin de evitar estas emociones se requiere aceptar la pérdida como irrevocable lo más pronto  posible, aunque es un proceso que llevará su tiempo elaborar. 

La elaboración del duelo es una forma de afrontamiento que permite que las personas superen el intenso dolor, el llanto sin consuelo y/o la culpa que carcome, cada vez que hablan o recuerdan al ser querido. Es importante que el doliente pueda expresar sus sentimientos en un clima de respeto y aceptación, ya que la supresión de emociones puede provocar problemas de salud o depresión a mediano plazo. 

“Tarde o temprano el duelo llegará al final, a pesar de los sentimientos de gran tristeza que regresan con motivo de los aniversarios o las festividades y el ser querido ya no está, y esto es cuando aceptamos la pérdida, nos adaptamos y nos recuperamos (Viorst, 1990, p. 261).” El fin del duelo no es fácil ni es rápido, ayuda saber que es un proceso que llevará tiempo y poco a poco se irá sanando. El tiempo es el mejor aliado para superar las pérdidas más dolorosas.

La gran verdad que podemos aseverar cuando hablamos de duelo es que nunca nada volverá a ser igual que antes. Durante el primer año la confusión es más acentuada y el dolor mucho más intenso que los años por venir. En mi experiencia personal y de mis pacientes, el primer mes y el primer año son los más dolorosos; es hasta el segundo año que comienza la reconstrucción, regresa poco a poco el deseo de volver a la vida.

Foto de Jasmin Chew

Bibliografía

  • Jaramillo, I. Fonnegra de. (2001). De cara a la muerte. México: Andrés Bello
  • Lazarus, R. y Lazarus, B. (2000). Pasión y razón. Barcelona, España: Paidós
  • Viorst, J. (1990). El precio de la vida. Buenos Aires, Argentina: Emecé Editores
  • Kübler-Ross, E. (2010). Sobre la muerte y los moribundos. México: Debolsillo

 

LOS REVESES DE LA VIDA

Por Bertha Vasconcelos



Foto de Vera Arsic

La vida constantemente nos está brindando retos que es preciso enfrentar de maneras saludables. Carl Jung decía certeramente que “en este mundo nadie se salva.” Si aun hay alguien que cree que existen personas que no enfrentan desafíos y obstáculos, lamento decirle que está equivocado. A unos les pasa antes y a otros después, pero a todos nos “toca.” En mi opinión, los reveses en la vida nos ayudan a crecer, por lo que representan oportunidades de crecimiento y aprendizaje. Y hay dos formas de crecer: “a golpes” o con conciencia.

Cuando la obscuridad llega a nuestra casa, la luz está justo dentro de nuestro ser, solo hay que encontrarla nuevamente. El contraste ha sido uno de los principales factores que han contribuido a la ampliación de conciencia del ser humano. Cuando algo no nos gusta, podemos elegir un nuevo curso de acción. Por ejemplo, como humanidad ya nos dimos cuenta que la violencia (verbal, emocional, física, patrimonial, bullying) no ha sido la mejor vía para resolver situaciones, tanto como la guerra no ha sido el camino más adecuado para resolver los conflictos de los países, así que líderes y multitudes de personas han iniciado importantes movimientos para lograr la paz y erradicar la violencia en el mundo. Otro ejemplo es el habernos dado cuenta que destruir el ecosistema de la Tierra y lastimar a los animales tampoco ha sido una sabia práctica, por lo que actualmente se organizan campañas masivas y programas globales para la protección del ambiente y los seres vivos.

En algunas ocasiones la vida nos abofetea, pero en otras nos da tremendos golpes que nos lanzan al piso. Y ahí, medio inconscientes nos quedamos por un tiempo sin movernos mientras poco a poco nos recuperamos del shock inicial. Si tuviésemos una caída por accidente, el paramédico, antes de levantarnos, identificaría y evaluaría nuestras heridas. Es igual con los golpes emocionales. Será preciso identificar: ¿Qué tan serias son mis heridas? ¿Qué necesito para mejorar? ¿Requiero ayuda? El golpe emocional causa dolor y heridas, aunque no visibles. Así que primero necesitamos sanar esas heridas que nos dejó el gran aventón que nos colocó en el piso. Una vez que podemos sanar las heridas y que el dolor sea menos intenso, podemos incorporarnos poco a poco hasta ponernos completamente de pie. La naturaleza es sabia, por ejemplo, en los animales. Mi hermana me contaba que se metió a su casa un pequeño colibrí y fue atrapado por su gato. Fue una verdadera lucha de mi hermana con el gato para lograr que finalmente soltara a la pequeña criatura, ya que la tenía en el hocico dispuesto a devorarla. Cuando el colibrí se liberó, quedó en el piso extenuado, con intensas palpitaciones, tal vez moribundo. Sin embargo, el pequeño colibrí solo necesitó tiempo para recuperarse del ataque y tremendo estrés, así como evaluó las probables heridas. Y así, tras un rato, recuperado salió volando por la ventana.

La recuperación emocional NO es inmediata, y si nos levantamos antes de sanar las heridas, a manera de evasión o sintiéndonos heroínas/héroes, podemos provocarnos problemas a mediano y largo plazo. Las heridas emocionales deben tratarse según su gravedad. No se deben ignorar porque tarde o temprano tendrán consecuencias, tales como toda clase de enfermedades físicas o mentales (depresión, ansiedad, etc.).

Cuando nos cortamos o quemamos por accidente, buscamos inmediatamente el paliativo apropiado y necesario para que no duela más y ayudar a que la herida sane más rápido. Si se trata de nuestros hijos, inmediatamente los atendemos, pero ¿usualmente qué hacemos cuando se trata de uno mismo? ¿Por qué si sufrimos un revés en la vida que nos provoca dolor emocional, no buscamos el paliativo adecuado? ¿Por qué perpetuamos el sufrimiento y dolor emocional? ¿Por qué descuidamos nuestro bienestar emocional? ¿Será porque el dolor emocional no se ve a simple vista?

Es importante recordar que las lágrimas sanan el dolor emocional por lo que llorar es un excelente bálsamo para el alma adolorida. Cuando no lloramos, suspiramos. Cuando necesitamos llorar y no lo hacemos, la tristeza buscará salir por algún lado, al grado de enfermarse desde un resfriado hasta una neumonía. O si no perdonamos, el resentimiento saldrá en forma de enfermedades.

Los seres humanos podemos sentirnos víctimas ante los reveses de la vida, y sí, podemos llegar a ser víctimas de violencia física, emocional, verbal, bullying, acoso sexual o moral (mobbing), de abandono, negligencia, rechazos, traiciones, humillaciones e injusticias, por no decir más. Sin embargo, necesitamos sacarnos de ese estado lo antes posible para no prolongar más nuestro sufrimiento. Salir de la victimización es fundamental para tomar las riendas de nuestra vida. ¿Qué tengo que aprender de esto? Sería la pregunta más sabia a responder. Si logramos darnos cuenta, estaremos del otro lado. Pero si después de un par de semanas aun sientes un gran malestar y que no puedes salir de ello… busca ayuda de inmediato. No esperes a que la angustia, el estrés o la depresión se prolonguen, estamos en la era de aprender las habilidades para alcanzar la maestría de nuestra propia vida.

Afortunadamente, en la actualidad hay nuevas maneras de ser felices. Existen tantos recursos que ya no estamos solos para enfrentar cualquier tipo de problema. Contamos con avances e investigación científica que permite que estamos mejor informados y preparados, así como existe extensa literatura, documentales, información disponible, e infinidad de nuevas técnicas y herramientas para ayudarnos, en sí, contamos con recursos que antes no teníamos.

El estrés emocional que provocan las pérdidas de la salud, del trabajo, dinero, etc., así como la muerte de un ser querido, una ruptura amorosa, divorcio, cambio de residencia, estudiar un posgrado o tener un bebé, se siente y repercute en el cuerpo. Por ello es fundamental aprender a manejar las emociones como la angustia, depresión, enojo para afrontar adecuadamente los reveses de la vida y poder levantarse tras una curación completa. Es importante buscar maneras para lidiar con el estrés o el sufrimiento que se adecúen a tu ser, tales como practicar ejercicios de relajación, meditación, artes marciales, yoga, tai chi, hacer ejercicio, lecturas, cursos, contar con buenos amigos, acudir a grupos de apoyo/autoayuda, y en caso de ser necesario, comenzar un proceso de psicoterapia. Es preciso encontrar lo que te sirva mejor.


Foto de Cottonbro


Los terapeutas no solucionan nuestra vida, pero sí pueden ayudarnos a resolver desafíos y aprender nuevas habilidades para mejorar nuestras relaciones, comunicación, etc. En la actualidad, cada vez más personas “sanas” buscan la terapia para ayudarse con un profesional de la salud. De hecho, buscar ayuda es signo de salud mental porque existe la conciencia de que algo en nuestra vida no está funcionando y no hemos podido resolverlo solos. El narcisismo y arrogancia promovidos por la actual cultura del vacío impide que las personas busquen ayuda derivado de un inútil “yo puedo solo.”

Cuando los retos en la vida son múltiples y se dan en periodos cortos de tiempo es especialmente recomendable buscar ayuda profesional. ¿Qué sentido tiene pasar solo un proceso cuando no tendría que ser así? Hay procesos que NO DEBÍAN pasarse solo, como las pérdidas graves, porque el dolor emocional se alargaría innecesariamente.

Para mí, es bueno saber que no estoy sola y que hoy cuento con innumerables recursos para lidiar con los reveses de la vida. Tal vez estamos aquí para ayudarnos unos a otros. Por lo que te recuerdo: NO ESTÁS SOLO.

31 de julio de 2022

LA MUERTE NO EXISTE Y EL AMOR PERMANECE

Por Bertha Vasconcelos


Cuando las personas que amamos se van, nunca realmente lo hacen.
Creo que jamás nos conformaremos con su partida.



Casi todas las personas hemos perdido a algún ser querido, y si aún no lo has perdido, algún día irremediablemente sobrevendrá ese momento.

Mi concepto de la muerte ha cambiado de significado a lo largo de los años. La primera vez que supe de ésta fue cuando yo tenía apenas 8 años. Falleció mi compañerita de banca en la escuela. Entonces yo no entendía en lo absoluto lo que era morirse. Sabía que nunca más la vería y solía imaginarme su lápida con una gran foto de ella al frente. A los 13 años murió mi bisabuela, y también la muerte me era extraña, ajena, lejana. Pasaron los años y sobrevinieron las muertes de mis abuelos. Al verla de frente, empecé a pensar en ésta. En 1985 las muertes repentinas de mi hermana y mi amado, ambos en la plenitud de su juventud, resquebrajaron mi ser por completo. Fue entonces que la muerte empezó a cobrar un nuevo significado para mí. Para comprender, o más bien, para sobrellevar el intenso dolor emocional, inicié un profundo viaje interno e investigué hasta el cansancio sobre la muerte.

Sin embargo, cuando mi abuela de 90 años falleció en el año 2000, yo aún no estaba lista para perderla. El vivir lejos de ella rompió mi corazón. Más recientemente mis tíos y tías, y mi “suegra” favorita; personas clave e importantes en mi vida se han ido, poco a poco, paso a paso.

Ahora, ya sé qué es, cómo es, qué sigue. Reconozco el dolor en el pecho, la desagradable sensación de vacío en la boca del estómago, las ganas de vomitar. El choque inicial, el sentirse desolado, el no hallarse, el llanto sin cesar, luego toda clase de emociones, los hubiera, las preguntas, las respuestas que uno mismo se da, el propósito de acomodar todas las piezas del rompecabezas. Luego la aceptación y la paz. Al final solo queda el amor. Y por supuesto el extrañar su presencia, su voz, sus llamadas, las largas conversaciones, sus palabras, sus abrazos o sus besos. La tarea de aprender a vivir sin ellos.

Después de tantas partidas, he llegado a mis propias conclusiones que no están muy lejos de las conclusiones de los más importantes tanatólogos: La relación con los que parten continúa, no se acaba. En lo personal, hoy por hoy, el significado que le doy a la muerte me puede consolar y reafirma mis creencias espirituales. Finalmente es un concepto muy personal que me brinda paz en los tristes momentos de la separación física. Es labor de cada persona llegar a términos con el significado de la muerte, la propia y la de sus seres queridos.

LA MUERTE NO EXISTE

Los seres queridos que parten permanecen sin duda en el corazón, en nuestra piel, en nuestra mente, como alguien que ocupó y ocupa un lugar importante en nuestras vidas con sus palabras, sentimientos, ideas, detalles, acciones, sabiduría, su sola presencia que hacía el momento más placentero. Perdonamos sus suposiciones, sus consejos inapropiados, las palabras que pudieron haber dicho que nos ofendieron, o uno que otro rechazo. Y aunque ello venga a nuestra memoria, podemos sonreír al recordarlo, simplemente como esas tonterías infantiles que los seres humanos gustamos de hacer y decir, sin realmente pensar. En fin, el perdón viene. La sonrisa se esboza en los labios y el corazón se ilumina.  

EL AMOR PERMANECE

Hay personas que nunca se van totalmente de nuestras vidas; siempre están. Por lo que tenemos la constante sensación de su presencia que extrañamos inmensamente. Por eso les hablamos, miramos sus retratos, les pedimos consejo, ayuda o guía. No, nunca se van completamente. Únicamente nos adaptamos a su ausencia física, al impedimento de verles y escucharles.

Esas personas dejaron impreso en nuestro ser, su amor hacia nosotros y nuestro amor hacia ellos, lo que permanece por la eternidad. La muerte no acaba ni puede acabar con el sentimiento, el recuerdo agradable ni las experiencias compartidas. Todo ellos fueron y serán parte de nuestras vidas aunque hayan partido a un mejor lugar. El amor nunca muere. El amor nunca se va. Es lo único que permanece en nuestras vidas.

Y solamente nos queda agradecer a la vida por el maravilloso regalo de haberles conocido y que hayan compartido su vida con la nuestra. Porque sus palabras, su sabiduría, en sí, su sola existencia ayudaron a perfilar quienes somos.

Finalmente su partida es un regalo para ellos. Para los que nos quedamos, es la oportunidad de poner en perspectiva y balance la relación. Es entonces que sentimos el poco o mucho amor que sentimos por ellos. El recuerdo amoroso nos sigue de lado, en nuestra mente, nuestro pensamiento y corazón prevalece. Los que aprendemos de nuestras experiencias, también podemos poner en perspectiva nuestra propia vida, para formar nuevas creencias. Al dar nuevos significados a lo que ocurrió, nos reinventa.

Cuando se cierra un círculo, siempre se abren nuevos círculos. No temas; ábrete a ellos porque la vida está llena de oportunidades y experiencias asombrosas, como conocer nuevas personas, experimentar o conocer algo nuevo, reanudar la amistad con alguien que hace tiempo no veías, indagar, investigar, saciar tu sed de información y conocimiento. O pedir ayuda porque el dolor emocional es intolerable. Profundizar en el proceso de la muerte y el duelo ayuda inmensamente al crecimiento.

Finalmente, pienso que todo es un continuo de algo mucho más grande... tan grande que únicamente vemos una pequeñísima parte de la vida. Algún día comprenderemos el misterio de la vida y la muerte.  

Imágenes: Remedios Varo





28 de julio de 2022

APRENDIENDO A MANEJAR LA “GRILLA“ EN EL TRABAJO

Por Bertha Vasconcelos

Hace algunos años, presenté una ponencia en la Universidad iberoamericana intitulada Habilidades para el Manejo Positivo de la Política dentro de las Empresas” que deseo compartirles aquí. Después de tantos años de trabajar dentro del mundo corporativo, y ayudar a muchas personas a lidiar con la “grilla sucia” en sus trabajos, decidí conformar esta conferencia, cuyo objetivo era explicar y ejemplificar las habilidades y estrategias clave que se requieren para posicionarse y actuar de forma positiva dentro de las empresas con el fin de lograr el desarrollo profesional proyectado.

La política es un hecho en el mundo corporativo, por lo que la aplicación de una política positiva mejora el ambiente laboral e incrementa su satisfacción en el trabajo, al mismo tiempo que preserva su integridad y honestidad. Cada empresa decide qué tipo de política manejan sus líderes, y más adelante encontrará las respuestas a este importante tema que necesita uno conocer cuando asciende la escalera corporativa.  

LA POLÍTICA EN LAS EMPRESAS
 
La política es la forma de hacer que las cosas sucedan. Dra. Kathleen Reardon, experta en el tema, afirma: “Lo difícil en el mundo de los negocios, es poseer la habilidad interpersonal que no puede ser totalmente o permanentemente dominada: LA ASTUCIA POLÍTICA.”

Además del conocimiento, la experiencia y las competencias, existen tres claves para tener éxito dentro de las empresas de iniciativa privada:

1.    Manejo de la política
2.    Agilidad en el uso del poder
3.    Habilidad de influir en los demás

Hay dos tipos de política, la positiva y la negativa (disfuncional o “sucia”). 

Política negativa o disfuncional: No es una estrategia a largo plazo, funciona ocasionalmente pero a corto plazo, por que daña relaciones, destruye la productividad y afecta la moral y el clima organizacional. Se podría decir que esta forma de ser está quedando en el pasado, pues actualmente se prefieren y desean directivos y gerentes con inteligencia emocional. Se caracteriza por manipulación, visión ganar-perder, visión de hormiga, destruye, agresividad, busca adulación, hambre de poder, crea resentimiento.

Política positiva: Caracterizada por la colaboración,  visión ganar-ganar,  autenticidad,  visión completa, construye,  aprecia el reconocimiento,  ganar credibilidad,  honestidad y justicia, bienestar general,  productividad.

Beneficios del uso de la Política Positiva: Le ayuda a avanzar en su carrera y/o lo protege. Implica usar un enfoque más estratégico, ser más sensible, ampliar la visión a futuro, ser más observador, etc. Conociendo lo que le proporciona poder, usted podrá hacer mejor uso de éste, sin abusar: La posición que ocupa, la información a la cual tiene acceso, sus talentos, sus cualidades personales, su experiencia, su conocimiento, los recursos que controla y/o las relaciones que tiene y mantiene.

PARA SOBREVIVIR EN SU EMPRESA 

Escala del Estilo Personal de Política: Dependiendo de su estilo de política, preferirá un ambiente organizacional muy politizado o no. La sobrevivencia de su carrera depende que juegue el tipo de política que prevalezca en su organización.

Cuatro Escenarios de Política Organizacional (Según la Dra. Kathleen Reardon):

1. Mínima:
  • Atmósfera amigable
  • Conflictos poco usuales y breves
  • El éxito no se logra a costa de alguien más
  • Ausencia de subgrupos

2. Moderada:
  • Negación de que existe política
  • Da la impresión que se siguen las reglas
  • Conflictos usuales pero breves
  • Presencia de subgrupos

3. Alta:
  • Conflictos frecuentes y persistentes
  • Las sanciones se aplican solamente si son convenientes
  • Los subgrupos están claramente definidos
  • Lo importante es “a quien conoces y no lo que sabes”

4. Patológica:
  • Conflictos frecuentes, duraderos y persistentes
  • Las metas se logran dando la vuelta a los procedimientos formales
  • Todos desconfían de todos y se cuidan las espaldas

Síntomas de Política Disfuncional: Según la Dra. Reardon los siguientes signos, no necesariamente se presentan simultáneamente, pero considera que el que prevalezca uno de ellos, es suficiente para considerar que existe política  disfuncional:

1.    Excesivas alabanzas, elogios y adulación, junto  con abuso de los niveles jerárquicos inferiores.
2.    Insinuaciones, en lugar de comunicación directa.
3.    Chismes y puñaladas por la espalda.
4.    Indiferencia por parte de la dirección, sensación de que las personas no son valoradas, que son “desechables”.
5.    El que guía a los demás hacia el rumbo equivocado solo para verse bien él mismo.

¿Qué es el poder?

“Todos los grandes capitanes
han realizado asombrosas hazañas
 por que siguieron las reglas del arte –
ajustando sus esfuerzos a los obstáculos.”
Napoleon Bonaparte

Definición de poder: Es la habilidad para influir en los demás. El Poder es
  • Un Recurso para hacer que las cosas sucedan ante la resistencia
  • Un Medio para salir adelante
  • Una Recompensa por haber logrado que las cosas se hayan hecho.
Haga este sencillo ejercicio. Observe en su trabajo, ¿quiénes realmente tienen el poder formal e informal? ¿Quiénes solamente tienen el poder formal y quiénes tienen el poder informal?

¿Qué le proporciona poder?: La posición que ocupa, la información a la cual tiene acceso, sus talentos, sus cualidades personales, su experiencia, su conocimiento, los recursos que controla y/o las relaciones que tiene y mantiene.

Identifique en dónde radica su poder, úselo conscientemente para lograr su visión, sin luchas de poder, sin miedo, formando alianzas poderosas, para el bienestar de su organización, de la sociedad, del país, de la humanidad.

“Siempre hay lugar para un hombre de fuerza,
el cual hace lugar para muchos más.
La sociedad es una tropa de pensadores,
y las mejores cabezas
son las que ocupan los mejores lugares.”
 Poder, Waldo Emerson

Características de una Persona con Poder:  Credibilidad,  Respeto,  Congruencia y  Autoestima.

SU ÉXITO DEPENDE DE USTED, PERO TAMBIÉN DE OTRAS PERSONAS


HABILIDADES Y ESTRATEGIAS PARA MANEJAR LA POLÍTICA DENTRO DEL MUNDO CORPORATIVO 

A continuación mencionaremos algunas habilidades y estrategias para manejar la política en su organización de forma positiva, que le sirva de protección y para lograr sus metas de desarrollo profesional:

1. Formar Alianzas Estratégicas: Los aliados son las personas que brindan ayuda y apoyo, a veces, se convierten en amistades. Son quienes apoyan sus puntos de vista y su causa, le ayudan a resolver problemas, encontrar recursos o le presentan otras personas. Trate a todos como iguales, aunque ocupen posiciones superiores, son también empleados y personas como usted. Esté siempre dispuesto a ayudar y colaborar en algo. Nunca sabemos si una persona será más tarde un aliado, un amigo o un buen contacto cuando usted necesite ayude o pierda su empleo. Puede suceder que en el futuro, lo encuentre de su par, su jefe o se lo encuentre como presidente de una asociación profesional. La vida da muchas vueltas, use su visión a largo plazo. Gane la confianza de sus aliados. Mantenga sus relaciones profesionales, con sus jefes, los jefes de sus jefes y compañeros de trabajo. Solicite cartas de recomendación. Mantenga el contacto sincero con sus ex jefes y compañeros de trabajo. No los ignore y después solamente les llame para pedirles trabajo. Alíese, manteniendo la neutralidad, sin formar parte de gremios. Cuidado con la identificación como parte de un grupo, pues cuando hay recortes de personal, fusiones o llega un nuevo director, usted también puede salir. 
La clave es DAR.

2. Saber Comunicarse: La comunicación abierta es la base de las alianzas. Que le escuche y de su perspectiva de las cosas y usted escuche también qué necesita. Permita que fluya la información, así como las opiniones y el apoyo. Asegúrese que sea directa y franca, no se mezcle en chismes, manténgase neutral. Stephen Covey dice: “Escuche antes de ser escuchado.” Identifique lo que la persona realmente desea, ayúdele con preguntas que clarifiquen a fin de que esté seguro de lo que ella desea. No asuma, no fantasee y no se tome nada personal. Evite ser identificado con un solo grupo, habilidad o proyecto. Haga alianzas con personas diferentes de diversos niveles, pero no pierda el tiempo. No asuma, no fantasee. Publique sus nuevos proyectos. Pida consejo. Busque un mentor. Acepte la retroalimentación. Ofrézcase de voluntario en algún proyecto. La clave es ESCUCHAR.

3. Profesionalismo e Integridad: Es difícil definir qué es ser profesional, pero tiene que ver con la integridad, la cual se define a su vez, como el ser congruente entre lo que se piensa, se dice y se actúa, lo cual gana credibilidad y la confianza de las personas.

Definición de Profesionalismo: Competencia que se usa para ejecutar su actividad, que incluye procedimientos, estándares, valores y protocolos de cortesía al relacionarse con las personas en el trabajo. Es una ACTITUD y una FORMA DE SER

Definición de Integridad: Congruencia entre las palabras y los actos que inspira confianza y credibilidad. Es FUENTE Y EXPRESIÓN DE AUTOESTIMA.

Ser profesional implica cumplir con compromisos y ofrecimientos con eficiencia, competencia, calidad y en tiempo. Ser cortés con todas las personas, no importa su nivel jerárquico o socioeconómico. Incluye la apariencia, actuación, conducta, fijar límite, responsabilidad, puntualidad, disciplina, respeto a la confidencialidad, gramática, contestar llamadas y correos. Conlleva disponibilidad para colaborar, así como para compartir información y expertis, dar trato justo y respetuoso a todos, tratar asuntos impersonalmente, mantener la visión completa, fomentar el trabajo en equipo, satisfacer tanto a clientes internos como externos, así como el orden, limpieza y organización del  lugar de trabajo. La clave es: CONGRUENCIA.

4. Formular Objetivos Claros: Los objetivos sirven a dos cosas, la primera para saber para que estás, para determinar los objetivos con los cuales se medirán tus resultados, o para evaluar tu propio avance. Si no sabes qué se espera de ti, pregunta. Es la manera de enfocar los esfuerzos y los recursos hacia los resultados que se esperan de ti. La segunda es para establecer tu propio plan de carrera. La clave es ENFOCARSE.

Los objetivos deben ser:
S Específicos
M Medibles
A Alcanzables
R Relevantes
T Tiempo determinado

5. Tener una Visión y Tomar el Control del Desarrollo de su Carrera: Para lograr el crecimiento profesional que busca requiere que se responda a las siguientes preguntas: ¿Qué deseo lograr en mi carrera? ¿Hacia donde voy y qué pasos necesito tomar para lograrlo mi visión? El futuro de cada uno de nosotros depende de lo que hagamos y decidamos hoy. Nosotros creamos nuestra vida.

Determinar la visión es lo primero que hay que definir. Seguirá identificar los talentos y habilidades que se poseen, a fin de establecer las necesidades de desarrollo. Lo anterior permite determinar los objetivos y plasmarlos en un plan de acción realista y flexible que lleve a alcanzar la visión. La clave es: PLANEAR.

“Su visión se hará más clara
solamente cuando mire en su corazón;
Quien mira hacia afuera duerme,
Quien mira hacia dentro despierta.”

Carl Jung

6. Disminuir las Brechas: Desarrollo de Competencias Gerenciales.- La forma de conocer las brechas, es conociéndose. ¿Qué competencias posee y a qué nivel las domina? ¿Conoce cuáles competencias requiere su puesto y a qué nivel? Las brechas entre ambos perfiles (individual y del puesto) son sus necesidades de desarrollo. Su evaluación individual, obtenida ya sea por 360º, Assessment Center, DISC, MBTI, Human Side, Entrevista por Competencias o Conductual, etc. le proporcionarán una comparación entre sus fortalezas y sus áreas de mejora y los requerimientos del puesto. La clave es CONOCERSE.

Nathaniel Branden lo pone de esta manera:
  1. Para gestionar a los demás hay que saber gestionarse a sí mismo
  2. Para comprender las emociones y sentimientos de los demás hay que comprender los propios.
  3. Para inspirar integridad, hay que ejemplificarla en nuestra actuación.


Cómo lidiar con la política disfuncional (“sucia”)
  1. Mantenga a sus amigos cerca y a sus enemigos todavía más cerca.
  2. Tómese el tiempo de pensar las cosas y reconocer sus emociones, antes de responder.
  3. Documente lo que se habló en sus interacciones con la persona, y guarde correos, comunicados, etc. 
  4. Anote cuáles fueron sus ideas y cuáles de él/ella.
  5.  Envíe copias de estos documentos a alguien de su confianza, si es necesario.
  6.  No juegue su juego. Evite pasar tiempo a solas con esta persona, hágase acompañar de
  7. alguien.
  8. Solicite su opinión, hágale sentir que es valiosa para usted.
  9. Siga los procedimientos y trámites formales. Insista en seguir las reglas establecidas.
  10.  No se preste a realizar algo que le suene sospechoso. No acepte favores que no solicitó o que
  11. tengan un precio que pagar muy alto.
  12.  Si alguien le pide que realice algo poco ético, es muy probable que esa persona sea así en sus
  13. tratos con usted.
  14. Confronte la situación, no la evite.
  15. No ceda ante amenazas u otros tipos de manipulación.
Bibliografía:

  1. Blanchard, Kenneth. Cierre las Brechas, Norma 2002
  2. Bramson, Robert. What Your Boss Doesn´t Tell You Until It´s too Late. Simon & Schuster 1996
  3. Branden, Nathaniel. La Autoestima en el Trabajo, Paidós 1999
  4. Fuller, Robert. Somebodies and Nobodies, Overcoming the Abuse of Rank, New Society Publishers 2004
  5. Hawley, Casey. 100 Tactics for the Office Politics, Barrons 2001
  6. Reardon, Kathleen. The Secret Handshake, Doubleday 2001
  7. Simon, William and Simon, Rosemary, Office Politics for the Utterly Confused, McGraw-Hill 1999