LÍMITES: ENTRE EL AFECTO Y EL AMOR PROPIO
Por Bertha Vasconcelos Haces una invitación y tu amiga llega tarde, vestida inapropiadamente y además se va temprano. O evita interrelacionarse con las demás invitadas, usa de pretexto una dolencia física para excusar su actitud defensiva o su mal humor. Para ti es evidente. Ella no actúa de manera normal, te sientes incómoda pero te aguantas. Entre las amigas hay reglas tácitas no escritas que han sido impuestas como una norma de convivencia. Tu amiga cruzó el límite. El anterior es un ejemplo común de una situación en la cual las amigas cruzan los límites, pero hay miles de ejemplos con la pareja, los padres, los hijos, el jefe o los colegas donde la violación de límites es evidente. Todas nuestras relaciones interpersonales corren el mismo riesgo, con frecuencia, nuestros seres más queridos son los primeros en violar nuestros límites psicológicos. E l costo de no escucharnos En ocasiones, hemos antepuesto las necesidades de los demás a las propias porque así lo deci...