CONVIERTE TU VULNERABILIDAD EMOCIONAL EN FORTALEZA
En la primera parte de este artículo, mencionamos que el enfoque cognitivo conductual explica que los seres humanos desarrollamos creencias irracionales sobre el mundo, las relaciones y las personas que son las que impiden nuestra completa realización, debido a que generan distorsiones en nuestra forma de pensar, lo cual a su vez, originan sentimientos de inseguridad, depresión, ansiedad, culpa, vergüenza, etc. Estas creencias o ideas irracionales las desarrollamos mientras crecíamos, ya que se han transmitido de generación a generación, y son las culpables de impedir la plenitud y éxito. Los hombres también las tienen, no solamente es de las mujeres.
Cuando las personas identifican y cambian sus creencias irracionales elevan su autoestima, y se sentirán más capaces de lograr su felicidad y metas. Así mismo, al conocerse y estar consciente de estos patrones, el autosabotaje inconsciente disminuye.
A continuación encontrará la explicación de los pensamientos y actitudes erróneos. Es importante recordar que tenemos todos, pero algunos son nuestros preferidos. Lo importante es estar consciente de ellos cuando están operando en la forma de relacionarnos con los demás.
Prerrogativa.- Sentir que uno merece un trato especial por parte de los demás. Ser hipersensible a sus comentarios y comportamiento, especialmente de los seres queridos o de aquellos de quienes espera amabilidad y favores. Tomar el papel de víctima y/o manipular a los demás, por lo siente que puede reclamar (el reclamo también es manipulación). Su vulnerabilidad emocional le hace sentirse herida y devastada cuando alguien establece límites con ella o recibe un insulto.
Necesidad de aprobación.- Esperamos que nuestro entorno nos brinde aprobación. Esta necesidad hace que dudemos de nuestras propias percepciones, sentimientos y opiniones, por lo que esperamos que los demás nos brinden la aprobación que necesitamos para lanzarnos a conseguir nuestros sueños o continuemos haciendo lo que estamos haciendo. Nuestra tranquilidad emocional depende que los demás nos aprueben. Evitamos situaciones donde no nos sentimos seguras y que percibimos que podríamos recibir algún tipo de desaprobación. Únicamente nos sentimos seguras en circunstancias y con personas que aprueban nuestras opiniones y comportamiento. Desconfiamos de nuestras capacidades y talentos. Solamente cuando somos aprobadas y elogiadas constantemente por los demás, nos aprobamos.
Necesidad de atención.- Cuando la necesidad de atención es importante para una mujer, sin atención del exterior duda de sí misma y de su valor como persona, lo cual le hace sentir muy ansiosa e incómoda, de tal manera que tiene que hacer algo para llamar la atención de los demás. Busca atención y reconocimiento por lo que puede hablar en voz alta, interrumpe constantemente (aun en conferencias donde se espera silencio de parte de los asistentes), se viste ostentosamente o de manera llamativa, o inclusive puede empezar verbalmente una pelea para disminuir su ansiedad y así obtener atención del objeto amado. Algunos la perciben como una persona demandante de atención.
Necesidad de admiración y obtener éxitos.- Si esta necesidad es de las favoritas, la mujer presenta una gran necesidad de tener logros y trofeos, que la impulsan a ser la mejor en lo que haga. Necesita sentirse admirada por los demás. Piensa que merece ser reconocida por su talento, belleza, preparación o inteligencia. Si siente que puede fracasar en algo, huye o ni siquiera se atreve a iniciarlo. La ansiedad la impulsa a evitar esas situaciones donde no será la estrella o no se sienta muy capaz. Necesita repetirse todo lo positivo que le ha dicho la gente de ella misma para formarse una identidad propia. Puede dedicar mucho tiempo y dinero al cuidado de su belleza exterior, conservar su peso, tener un cutis lozano, acumular ropa de moda, objetos de valor en su casa u oficina, etc. Puede sobrevaluarse y sentirse especial, mejor a los demás. Se ve como una persona orientada al logro de manera casi compulsiva.
Necesidad de ser querida.- Cuando esta necesidad es apremiante, la mujer hará lo indecible por no perder el cariño de los demás. Tolera con dificultad la falta de muestras de cariño de sus seres queridos y aun de los que considera sus amigos. Demanda constantemente cariño de los demás. Las mujeres con necesidad de ser amadas pueden inclusive soportar el abuso emocional o físico, prefieren callar a tener conflictos con alguien. Pueden dar muchos regalos o cosas materiales, con el afán de ganarse el cariño de las personas que aprecia.
Responsabilidad de cuidar de los demás.- La mujer siente que debe cuidar a los que la rodea. Coloca sus necesidades al final de toda la familia y/o de su equipo de trabajo, incluyendo a su jefe. Está pendiente de todos y cada uno. Se le dificulta ser asertiva y poner límites. Cuando llega a escuchar sus propias necesidades y les da prioridad, se siente culpable y hasta puede sentirse una persona “mala”. La mujer sigue la creencia “primero los demás y después… los demás.” No se siente merecedora de tener lo que desea, o de satisfacer sus necesidades más básicas como ir al médico, comprarse una prenda de vestir que necesita o decir “no” si en ese momento no desea tener relaciones sexuales con su pareja. La mayoría de las ocasiones no se siente merecedora de recibir y darse a sí misma (no derrochar), y también se le puede dificultar el recibir algo de los demás. Ha estado demasiado atenta a dar de sí misma a sus seres queridos que cuando se trata de respetar sus propias necesidades, se siente incómoda. Las personas más cercanas pueden sentirse hostigadas y sofocadas por sus cuidados. Se le percibe como una mujer que no se respeta a sí misma porque no piensa en ella misma.
Perfeccionismo.- Las mujeres que aprendieron esta actitud inapropiada piensan que tienen que ser perfectas. Así entonces debe ser: la madre perfecta, la esposa perfecta, la hija perfecta, la estudiante perfecta, la empleada perfecta, la jefa perfecta. No se permite cometer errores. Esto ocasiona que exija lo mismo de sus seres queridos y colaboradores. Su percepción del mundo es idealizada; las personas y la vida deben ser como ella cree que deben ser. Se le dificulta hacer cambios en su forma de vida, así como el aceptar sus imperfecciones, áreas de oportunidad y vulnerabilidad como parte de sí misma a las cuales debe su amor incondicional. Se presenta rígida consigo misma, sus normas de vida y con los demás. Le requiere un gran esfuerzo abrirse a otras opiniones y conocimientos.
Culpabilidad.- Las personas que culpan a los demás de lo que sucede a su alrededor, o las acusa de lo que les sucede poseen este pensamiento erróneo en alto grado. Es fácil reconocerlo porque la persona culpa constantemente a los demás de sus infortunios, errores, fracasos, tristeza, enojo, etc. No hace introspección y ni siquiera es capaz de preguntarse si puede hacer algo para remediar o afectar la situación. Es el caso de las personas que culpan al gobierno, al jefe, al vecino, al maestro, a la pareja, a los padres, etc. de su infelicidad y las tragedias, a quienes se les dificulta reconocer su propio poder para alterar las situaciones o crear su vida. No reconocen su responsabilidad o co-responsabilidad en el desenvolvimiento de alguna circunstancia. Les es muy fácil señalar al otro para deshacerse de la responsabilidad, personal o social. Pero también puede ser el caso de la mujer que se culpa de todo lo que sucede, aun de situaciones en las cuales ella no ha sido copartícipe, como la muerte de algún ser querido. Se disculpa constantemente y se siente culpable.
Todos los pensamientos erróneos son exagerados, por lo que decimos que la persona está dramatizando o catastrofizando. La próxima ocasión que te suceda algo, pregúntate y responde honestamente: ¿Estoy catastrofizando?
¿Cómo fortalecerse emocionalmente?
Las mujeres necesitamos fortalecernos emocional y psicológicamente, a través de cambiar nuestras creencias irracionales y actitudes erróneas que detienen nuestro bienestar psicológico, por ende, nuestro progreso laboral y económico. Para ello, se sugiere aprender a:
1. Aceptarte completamente, incluyendo lo que no te gusta de ti misma.
2. Redefinir tus límites psicológicos en todas tus relaciones.
3. Ser asertiva, decir no sin sentirte culpable.
4. Pensar en ti misma sin sentirte egoísta.
5. Validarte y respetar tus propias necesidades.
6. Escucharte y seguir tu intuición o deseos.
7. Dejar de depender de la aprobación y admiración de los demás, y dártelos tu misma.
8. Practicar la flexibilidad en todos los ámbitos de tu vida y en tus relaciones.
9. Desarrollar empatía y tolerancia hacia los demás.
10. Dejar el papel de víctima y ser proactiva.
Si no has logrado realizar tus sueños, si te sientes insatisfecha con tu vida en general, ya te diste cuenta de un patrón repetitivo y no mejoras a pesar de tus mejores intenciones, la Terapia Cognitiva Conductual puede ayudarte más rápidamente que de hacerlo sola, a fortalecerte interiormente y eliminar los bloqueos que te están impidiendo realizarte plenamente, incluyendo a nivel económico. En ocasiones, se requiere psicoterapia para liberar el potencial de la persona y que despliegue sus talentos para vivir una vida más plena. Una persona es más sana mentalmente cuando busca ayuda profesional, que aquél que niega que puede necesitarla y piensa que son los demás quienes deberían buscarla. .
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