27 de noviembre de 2013

CÓMO ORGANIZARSE

Por Bertha Vasconcelos


Parece un tema trillado, simplón, obvio, poco atractivo, pero la verdad, para mí ha hecho mi nueva vida. Nunca pensé que escribiría un artículo sobre este tema cuando mi queja recurrente era “no me da tiempo de nada.” Sentía que el tiempo me ganaba y al final del día, además de cansada, me sentía frustrada y agobiada porque no veía el tiempo necesario para terminar algunos proyectos pendientes que venía arrastrando desde principios de año.  

  

Me mudé de casa en enero, con poco tiempo de planeación, así que fue aterrador de principio a fin. En dos semanas ya había acomodado todo en su lugar, al menos eso creí. Con el paso del tiempo me di cuenta que mis necesidades cambiaban y me era preciso tener mis cosas personales y material de trabajo organizado de tal manera que me ahorrara tiempo para encontrarlos rápidamente. En mi cuarto bodega, fuimos “aventando” todo lo que no encontraba lugar en otro lado (típico, ¿eh?), hasta que se convirtió en un espacio con el piso lleno de tantas cosas que era intransitable, y por lo mismo, imposible ordenarlo. Sabía que necesitaba contar con varias horas libres, pero ¿cuándo? Desde la publicación de mi primer libro, no contaba con tiempo libre, porque en ocasiones, trabajo sábado o domingo por la mañana. Además el cansancio me ganaba y terminaba tan agotada al final del día que solo veía las cosas acumularse.

 ¿Por qué es importante cerrar círculos?


Los psicólogos guestaltistas saben bien que todo ciclo o proceso abierto (círculo) absorbe demasiada energía y hasta que se cierra, libera una gran cantidad de energía para poder iniciar o realizar nuevas actividades, comenzar relaciones, etc., es decir, se abren uno o varios círculos nuevos. Hago énfasis de este tema en mi libro* porque finalmente nos hace bien cerrar/terminar procesos, duelos, proyectos, etc.; mucho bien, yo diría.

Encontrando la motivación

Decidí aprovechar dos días de asueto para terminar con este engorroso proyecto. Porque además no me sentía nada motivada a hacerlo, sin embargo, sí me motivaba el hecho de quedar bien organizada a fin de poder enfocarme 100% a terminar mi segundo libro, y claro, festejar las fiestas decembrinas con los familiares, amigas y amigos. Pensaba que después de un año tan productivo, merecía unos días para relajarme y celebrar, además el año que entra comienzan los viajes y cursos. Un ingrediente importante para que yo termine mis proyectos es la flexibilidad. Me digo a mí misma “si no termino, no pasa nada y después continuaré.”  Así fue como escribí mi primer libro. Y hoy tampoco me agobio cuando pienso en todos mis proyectos importantes pendientes, en los círculos que aun tengo abiertos, porque una vez leí a un coach que escribió: “los pendientes siempre estarán mientras estés vivo,” con lo que mi agobiada alma se relajó. Siempre tendrás pendientes, pequeños y grandes, es parte de la vida. Todo dependerá de tus prioridades. Recuerda: “Un paso a la vez, solo por hoy.”  

El método

Algunas personas me han preguntado cómo hago para organizarme. Cuando empecé a trabajar, tomé un curso sobre Administración del Tiempo que ha resultado invaluable porque aprendí a identificar prioridades. Cuando uno identifica por dónde empezar, qué es prioritario y qué no, se pueden establecer objetivos, lo que permitirá enfocarse en lograrlos. Enfocarse es fundamental. Le dediqué dos días completos, con recesos para comer y ver algún programa de televisión. Cuento con archivero, carpetas, folders, cajas de archivo, cajas de zapatos,  cajas de plástico, repisas, que hacen mucho más fácil ordenar todo, y sobre todo, mantenerlo ordenado, lo que a veces, representa el mayor reto.  Así que si aun no tengo donde voy a guardar cada cosa, papel, etc., primero lo compro o destino el contenedor para tal o cual cosa. La ventaja que tengo ahora es que cuento con muchos cajones, repisas y muebles empotrados, que son parte del departamento donde vivo. Gané esos espacios al mudarme a mi nuevo lugar. Este método lo aprendí hace ya muchos, cuando vivía en Baltimore, leía sobre este tema y artículos sobre  procrastinación y cómo organizarse en el periódico dominical. Con decirles que aun tengo un librito que traje de allá sobre cómo hacer más rápido el quehacer de una casa.

Después clasifico todos los papeles, objetos, material, etc. por similitud, mientras voy botando para la basura lo que no sirve, y al hacerlo, trato de pensar que “se va a la basura.” En lugar de pensar: “creo me puede servir.” Así tiro más cosas y papeles. Desde que viví en Baltimore, la ropa la clasifico por prenda, clima y color, de esa manera me es más fácil encontrarla rápidamente y no pierdo tiempo (Einstein era mucho más inteligente, dicen que únicamente tenía trajes y calcetines del mismo color). Los papeles que a veces se acumulan en pilas, se organizan por lo que son o donde se guardarán, por ejemplo: Estados de cuenta (banco, gas, luz, agua, TV de paga, teléfono, etc.). Yo tengo folders (carpetas) para cada rubro. En esta ocasión, encontré en la bodeguita, papeles y cosas que tuve que reacomodar en el resto de la casa. Parece que cuando me mudé terminé empacando papeles como pudiese. Se imaginarán que tengo una gran cantidad de libros, papeles, escritos, papelitos, porque cuando escribo, lo hago donde encuentre hacerlo. Mi asistente tendrá mucho trabajo pasando a la computadora todas esas ideas que conformarán nuevo libros y artículos. Confieso que aun tengo un cajón lleno de cositas que debo clasificar para botar, guardar o regalar; nadie es perfecto ni pretendas serlo.

¿Y que tal esas cosas que guardamos/compramos para envolver regalos y los cumpleaños? O las revistas con artículos super interesantes, cuadros que no caben en las paredes, fotos enmarcadas, canastas, material para manualidades, tejer, pintar, dibujar, etc. Lo que no necesito, sin piedad definitivamente lo regalo o vendo, pero solo vendo cosas en excelente estado, digamos seminuevas (viene ese nuevo proyecto).    

En conclusión, el método involucra identificar prioridades, establecer objetivos, enfocarse, clasificar organizar y felicítarse uno mismo.  

El resultado

Cuando terminé, literalmente sentí como si un gran peso de encima se esfumara. Sentí una liberación completa, toda la energía que ese abrumador proyecto absorbía se liberó. ¡Lo logré! Yo misma me felicito. Empecé una nueva vida, ahora me levanto más temprano, me siento más motivada para hacer cosas que ya no hacía “por falta de tiempo,” y estoy segura que alcanzaré esos dos principales objetivos (claro que tengo más) que me propuse para diciembre: Terminar de escribir mi libro y celebrar, celebrar, celebrar.

Por ello, este fin de semana probablemente termine de comprar los regalos navideños obligados para no presionarme y “correr” días antes de Navidad, y ponerme irritable y estresada como muchas personas que en lugar de estar felices en esos días, les brota la hostilidad y crean un ambiente de tensión desagradable en las calles. Estoy muy emocionada de todo lo nuevo que viene a mi vida. Este año quiero hacer cocinar algo delicioso para la cena, hace mucho no cocino.  


Referencias bibliográficas:

*Manejo de Emociones en la Mujer, Bertha Vasconcelos
Autoestima en 10 días, David Burns
La Procrastinación eficiente, John Perry
Procrastinación: Por qué dejamos para mañana lo que podemos hacer hoy, Piers Steel 

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